El equipo ofi cial PGO se impone en la categoría de buggys de la Panáfrica con un vehículo totalmente de serie.
El camino hasta la meta fue tortuoso, largo y complicado. La difi cultad residía en superar las pistas pedregosas y accidentadas que defi nen buena parte del territorio marroquí con un buggy utilitario equipado totalmente de serie y recorriendo el mínimo de kilómetros necesario para alcanzar los puntos de paso obligatorios. Según Cabaço, “quizá sea difícil imaginar lo que eso supone, pero cuando te dispones a cubrir 350 kilómetros diarios en competición sentado a un palmo del suelo en un vehículo relativamente sencillo, sin puertas ni ventanas, y que está lejos de ser un coche, te das cuenta en seguida de que terminar, ganar y hacerlo, además, sin más averías que la rotura de un amortiguador delantero supone un éxito sin paliativos”.
El PGO BugRacer 500i aguantó el tipo durante toda la prueba haciendo gala de una gran fi abilidad y robustez, cualidades de las que no pueden presumir todos los buggys del mercado, como explica entusiasmado el propio Cabaço: “Lo que más me ha sorprendido es la gran resistencia de este buggy. Durante la prueba pilotamos a toda la velocidad que daba el vehículo y en un terreno muy abrupto, pero nunca tuvimos problemas. Es más, cuando llegábamos al campamento al fi nal de cada etapa, no tuvimos que realizar apenas mantenimiento, a diferencia de otros. Sólo cambiábamos el fi ltro del aire y apretábamos.